Día de la Paz
Con motivo del Día de la Paz, en el colegio vivimos una jornada muy especial en la que la imaginación, los valores y la participación de toda la comunidad educativa se convirtieron en los ingredientes estrella. Y es que, por un día, ¡nuestro cole se transformó en una auténtica cocina de la paz!
La actividad tuvo como punto de partida el libro “La mejor sopa del mundo”, disponible en la biblioteca del centro. Inspirados por esta historia, se llevó a cabo un acto simbólico con un gran caldero, en el que cada grupo fue añadiendo sus propios “ingredientes de paz”: palabras bonitas, gestos amables, actitudes positivas y valores necesarios para construir un mundo mejor.
Cada clase aportó ingredientes tan importantes como el respeto, la empatía, la amistad o la solidaridad, que se fueron depositando en el caldero durante el acto común. Una forma sencilla, visual y muy significativa de reflexionar juntos sobre qué significa la paz para todos y todas.
La jornada también tuvo ritmo y movimiento. Los alumnos prepararon una canción con un baile sencillo, pensada especialmente para el Día de la Paz, que ayudó a reforzar de manera divertida todo el trabajo realizado previamente en las aulas sobre los valores.
Además, se volvieron a entregar los esperados Nobel de la Paz, una iniciativa que se había debatido y trabajado con anterioridad en clase, y con la que se reconocieron actitudes positivas y ejemplos de buena convivencia dentro del colegio. ¡Pequeños grandes gestos que merecían su premio!
Desde el AMPA se propuso también la creación de un mural, partiendo de una pregunta tan sencilla como profunda:
“Cierra los ojos y piensa en la paz. ¿Qué ves?”
A partir de esta reflexión, el alumnado dejó sus aportaciones en forma de dibujos, palabras e ideas, que quedaron expuestas para que toda la comunidad educativa pudiera disfrutar y reflexionar.
En definitiva, fue una jornada para parar, pensar, sentir y seguir construyendo la paz entre todos y todas, gracias al trabajo conjunto del profesorado, el alumnado y el AMPA. Porque cuando se mezclan buenos ingredientes… ¡el resultado siempre es delicioso!





